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La psicología como profesión sanitaria y la Ley de Salud Pública: psicólogos clínicos versus “psicólogos generales sanitarios”

La psicología como profesión sanitaria y la Ley de Salud Pública: psicólogos clínicos versus “psicólogos generales sanitarios”

La psicología en el marco de las profesiones sanitarias ha vuelto a sufrir un nuevo avatar con la aprobación de la Ley de Salud Pública en el Congreso de los Diputados. Esta Ley se ocupa de muchas cosas pero en este post vamos a centrarnos en lo que atañe a la psicología como profesión sanitaria.

Hagamos antes un poco de historia. A finales de los noventa se aprobó un Real Decreto por el que se creaba la especialidad de psicología clínica y se regulaba la formación PIR (psicólogos internos residentes), que ya realizaban algunas comunidades autónomas, y  que pasó a regularse a nivel estatal como el resto de las especialidades del ámbito sanitario (médicos, farmacéuticos, químicos, biólogos, etc). Así en cada convocatoria MIR también salía unas cien plazas de PIR y se aplicaba un proceso de selección a nivel nacional con el correspondiente examen.

En la primera década de este siglo surgieron las tensiones entre los psicólogos especialistas en psicología clínica y los que no tenían la especialidad. Hace unos años se publicó un artículo en el diario El País titulado “psicólogos contra psicólogos clínicos” en el que se recogía la queja de los psicólogos especialistas al no poder acceder a puestos de trabajo en el sistema público, que estaban ocupados por psicólogos que no tenían la especialidad.

Por supuesto, muchos psicólogos que llevaban años trabajando en el sistema público tuvieron una vía alternativa para obtener la titulación a través de la Comisión de la Especialidad de Psicología Clínica. Esta comisión se vio literalmente invadida por decenas de miles de solicitudes de reconocimiento de la actividad profesional para que se les concediera el título de psicólogo especialista en psicología clínica. Se produjeron situaciones muy tensas y ataques y descalificaciones contra los miembros de la comisión en relación con todo este proceso.

Como era de esperar no se pudo satisfacer a todos, y conceder el título a todos los solicitantes. Lo cierto es que muchos licenciados en Psicología trabajan en el ámbito privado, y bastantes en el público, sin tener el título de psicólogos especialistas. En las diferentes convocatorias de empleo público para psicólogos en el ámbito sanitario se exige el título de especialista. Por ello los que no lo tienen sólo pueden trabajar en interinidades, y sabiendo que la posibilidad de trabajar en una plaza fija es muy remota.

La situación para los psicólogos no especialistas se volvió más complicada con la aprobación de la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS). En lo que a la psicología se refiere se decía que hay titulaciones que no son per se profesiones sanitarias, y que sólo lo son una especialización dentro de la titulación. Esto quería decir que el hecho de ser licenciado en Psicología no implicaba tener derecho a ejercer psicología clínica, y que para ello hacía falta una especialización que en este caso sería el PIR. La situación todavía se complicó más cuando apareció un decreto sobre establecimientos sanitarios donde se reconocían las consultas en psicología clínica, que, como es lógico, tenían ser atendidas por un licenciado en Psicología especialista en Psicología Clínica. Esto produjo una situación de ilegalidad en muchos profesionales que trabajaban en el ámbito privado. Era obligado registrar su consulta en la Consejería de Sanidad correspondiente que estaba obligada a verificar la titulación y si el profesional no tenía el título de especialista no era autorizado. Muchos profesionales siguieren trabajando ignorando la normativa. Pero se produjo el problema de que algunos profesionales querían traspasar la consulta a otro colega y para ello se encontraban con el mismo problema.

A esto se dio una solución con un pequeño parche normativo por le que se les permitía seguir trabajando como hasta ahora, y así calmar la angustia laboral de muchos psicólogos no especialistas, que se veían abocados al paro.

Todo esto se ha mantenido hasta la aprobación reciente de la Ley General de Salud Pública. En ella se ha introducido una disposición transitoria que da un giro total al problema. Dan la siguiente solución. Además de los psicólogos especialistas en Psicología Clínica se crea otra figura que denominan “Psicólogo General Sanitario”. Para acceder a este título es preciso ser graduado en psicología y, además, haber realizado un master oficial de postgrado denominado “Master en Psicología General Sanitaria”. Nada se habla de una formación similar al PIR. Aunque también dice la Ley que para poder trabajar en el Sistema Nacional de Salud es preciso ser psicólogo especialista en Psicología Clínica.

¿Qué implicaciones puede tener este cambio normativo? Siempre he pensado que la situación que tenía la psicología clínica era similar a la que tenía la medicina en los años setenta. En aquella época las facultades de Medicina producían muchos más licenciados de los que necesitaba el país, y de los que podía absorber el sistema de formación MIR. Esto produjo una histórica bolsa de paro que tardó años en ser absorbida, y se consiguió hace 7-8 años. Hubo una generación de médicos que se sacrificó, y se pasó muchos años sin poder acceder a una titulación de médico especialista, y que se vieron obligados a trabajar en los puestos que no querían los especialistas. Por un estricto mantenimiento del númerus clausus en las facultades de Medicina el problema se solucionó. Incluso se dijo hace tres o cuatro años que faltaban médicos y ahora muchos están viniendo con titulaciones extracomunitarias, especialmente de Sudamérica, para solucionar el problema. Ahora han aumentado el número de plazas en las facultades de Medicina y la estimación es que van a volver a sobrar médicos, muchos tendrán que emigrar a Europa o a los países emergentes.

La clave para poder solucionar el problema de la bolsa de paro histórica fue aguantar las presiones para mantener el númerus clausus. Aún con ello se tardó muchos años en llegar al equilibrio. En la actualidad nadie que termina como licenciado/ graduado en Medicina puede ejercer, y es necesaria una especialización.

En el caso de la Psicología las autoridades no han podido aguantar las presiones y han optado por una solución de crear dos niveles dentro de la profesión. Habrá un nivel superior en el que están los psicólogos especialistas en Psicología Clínica, y otro inferior en el que estarán los “Psicólogos generales sanitarios”. Ambos constituirán el colectivo de los psicólogos como profesionales sanitarios.

Es previsible que sigan existiendo los conflictos entre ambos colectivos por el acceso a los puestos de trabajo en el sistema nacional de salud y, también por las competencias: ¿Cuál es la diferencia entre las competencias de un psicólogo clínico y las de un psicólogo general sanitario? Poner una barrera que separe ambas es casi imposible. Como lo es poner una barrera entre lo que compete a una especialidad médica o a otra. El problema es el mismo.

En estos años los colegios de psicólogos españoles han presionado para que se reconociera como profesión sanitaria a todo licenciado/ graduado en psicología. Esto no ha podido ser pero han aprovechado el tren de cambios de la entrada en el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) de la Declaración de Bolonia. La licenciatura se ha reducido de cinco a cuatro años, pero ahora se añaden los Master de postgrado oficiales y se crean unos de “psicología general sanitaria”.

El problema de fondo está en la gran cantidad de licenciados /graduados en Psicología que salen de las universidades públicas y privadas cada año, que no pueden ser absorbidos por el sistema sanitario público y privado. Siempre se ha tenido la idea de que un licenciado/ graduado en Psicología siempre podría ganarse la vida haciendo clínica. Ahora van a poder seguir haciéndolo (los que hagan el Master).

Por otro lado la grave crisis económica en la que nos encontramos va a traer muchos cambios, y no sé cuál va a ser el resultado a nivel profesional de esta dicotomía que se acaba de establecer por Ley.

He mirado la web del Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos (CGCOP) y se celebra la aprobación de esta Ley.  Por otro lado, siempre he echado de menos que, al igual que hace la Organización Médica Colegial, el CGCOP  haga pública la base de datos de todos los psicólogos colegiados para que los ciudadanos puedan saber si determinado profesional está o no colegiado y qué tipo de titulación tiene. Espero que con estos cambios los colegios de psicólogos cumplan la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias en este punto.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

( 1 comments )
  1. Y yo que termino este año y todavía no están los master de general sanitaria oficiales que hago??????????????

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