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La reforma del Código Penal para delincuentes sexuales

Hace un año publique una entrada sobre la situación de los delincuentes sexuales multirreincidentes y el mal manejo que existe en nuestro país. Mencionaba que el caso Mari Luz había tenido una gran repercusión en los medios de comunicación aunque consideraba poco probable que se produjeran cambios en la legislación. Sin embargo, debo reconocer que mi pronóstico era excesivamente pesimista y que se han producido algunos avances, y en concreto la reforma del Código Penal que permite la aplicación de la libertad vigilada en estos caso.

En la exposición de motivos de esta norma se dice lo siguiente de la libertad vigilada:

La novedad sustancial que incorpora la libertad vigilada es que resulta aplicable no sólo cuando el pronóstico de peligrosidad del individuo se relaciona con estados patológicos que han determinado su inimputabilidad o semiinimputabilidad, sino también cuando la peligrosidad deriva del específico pronóstico del sujeto imputable en relación con la naturaleza del hecho cometido, siempre y cuando el propio legislador así lo haya previsto de manera expresa. En estos casos, tal y como resulta del nuevo artículo 106.2, la medida no se establece, por obvias razones, con carácter alternativo a la pena de prisión o para su ejecución previa a ésta, sino que se impone en sentencia junto a la pena privativa de libertad para su ejecución posterior a la excarcelación, y se hará o no efectiva justamente en función de ese pronóstico de peligrosidad, formulado cuando se acerca dicho momento extintivo de la pena y reconsiderado después con cadencia como mínimo anual (artículo 98.1).

Es importante destacar que en la concreción del contenido de la libertad vigilada y en su eventual sustitución, modificación, suspensión o cesación, intervienen tanto el Juez de Vigilancia Penitenciaria, debidamente informado por los servicios penitenciarios, como el Juez o Tribunal sentenciador al que corresponde hacer ejecutar lo juzgado. Precisamente este último, por haber juzgado, conoce con mayor detalle determinadas circunstancias del caso concurrentes con el pronóstico penitenciario del sujeto, que pueden resultar determinantes para la elección de la medida o medidas en que ha de concretarse la libertad vigilada. Su duración, en fin, se mantiene en general en un máximo de cinco años, que es el que establecía hasta ahora el Código para las medidas de seguridad no privativas de libertad que se refunden bajo el concepto de libertad vigilada, pero a ello se añade, ciertamente pensando en esta nueva modalidad postpenitenciaria, la posibilidad de que el propio Código Penal la extienda hasta los diez años (artículo 105.2), como, de hecho, esta misma Ley dispone para los delitos contra la libertad e indemnidad sexual y de terrorismo.

Va a haber un gran cambio en el manejo de los delincuentes sexuales multirreincidentes. Anteriormente cumplían su condena en prisión y eran puestos en libertad. Se consideraba que habían pagado por su delito y, por lo tanto, no se les podía obligar a segur un tratamiento ambulatorio de ningún tipo. Ahora la situación es diferente y estas personas tendrán qeu cumplir su condena en prisión, como hasta ahora y, además, podrán ser sometidos a libertad vigilada durante 10 años como máximo. El grado de seguimiento dependerá de la peligrosidad que represente. Por ello, será necesario realizar evaluaciones periódicas del riesgo de recidiva y, en función de ésta, recomendar el mantenimiento de la libertad vigilada, o su retirada. Será el Juez o Tribunal sentenciador o el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria el que controlará la libertad vigilada, lo que parece razonable.

Supongo que esta medida se empezará a aplicar a las primeras condenas, aunque quedan unos años para que se implemente la libertad vigilada. Los condenados entrarán en libertad vigilada cuando hayan cumplido la pena de prisión por lo que los veremos en la calle con libertad vigilada dentro de unos años. La duda que queda es ¿quién se encargará de controlar todo esto?¿Institudiones Penitenciarias o el sistema sanitario? Todavía queda un largo camino por recorrer.

En Cataluña ya se ha diseñado la primera unidad de seguimiento pero todavía no está operativa y, con la crisis económica, no es previsible que se lleve a cabo a corto plazo. Ya veremos qué pasa.

( 1 comments )
  1. Teniendo en cuenta lo poco serio que es este país, mucho me temo que, con el actual caos de la justicia, poco coordinada, sin medios y con escasos recursos humanos, el control de estos"ex-delincuentes" vigilados se realice más por sanidad que por los jueces y policias…..al tiempo!!!

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